/jquery.cycle.all.js
Inicio > Actualidad > Gabriel González – Voces del Silencio

Gabriel González – Voces del Silencio

A los 18 años se comprometió con la actuación, la carrera de su vida; hoy, con ‘San Bartolo’, denuncia abusos al interior del ‘Sodalicio de Vida Cristiana’ y encara la responsabilidad de darle voz a aquellos jóvenes que, durante mucho tiempo, fueron ignorados.

Por: Heidi Pinedo | Foto: Oliver Lecca

El reloj marca las ocho. En su camerino lee, como todas las noches, las mismas líneas antes de empezar la función: «Es como un incontrolable terremoto del alma que expele flemática lava de lágrimas que te inunda con un desamparo abismal», una frase que forma parte del libro ‘Mitad monjes, mitad soldados’, del periodista Pedro Salinas en colaboración con Paola Ugaz, que nació de una investigación sobre el movimiento religioso Sodalicio y que relata testimonios de abusos de poder, maltratos físicos, psicológicos y sexuales a jóvenes.

Al pisar el escenario deja de ser él. Ya no es aquel niño tímido que tuvo su primer contacto con el teatro en un colegio religioso o el joven egresa-do de la PUCP que a los 23 produjo, montó e interpretó su primera adaptación del libro ‘Metamorfosis’ de Franz Kafka. Sobre tablas, Gabriel se abandona y adopta varios rostros: se convierte en Santiago, un joven de 13 años que forma parte del grupo pastoral del ‘Sodalicio’; en Jeffery Daniels, guía espiritual de los adolescentes y uno de los implicados en los casos de abusos; y en Álvaro Urbina, una de las tantas víctimas pero la única que denunció fuera del anonimato.

*

El actor recuerda el momento de la primera lectura del libreto. «Me hice esta pregunta: ¿Es necesario ser tan explícitos? No entendía
la necesidad de representar tan literalmente el abuso». Tal vez
era un prejuicio -o miedo-, pero ahora sabe que esa apuesta sirvió para algo más profundo. «Ver esas escenas hacen que el público tome consciencia. Son abusos que ocurren y que en nuestra sociedad están normalizados». Ahora se alegra de haber roto aquel prejuicio. «Cada vez que piso el escenario, va más allá de actuar bien o mal. Eres víctima y victimario. Eres la enfermedad de una sociedad».

En su proceso por encarar la obra, Gabriel pasó días investigan-
do sobre el tema, leyó libros, vio documentales. Él no ha vivido algo así. Reflexiona desde su historia y piensa que tuvo suerte. «Para ponerme en los zapatos de víctima parto de experiencias donde puedo sentirme indignado».

«Todo sería mejor si tuviéramos un poco más de empatía con el resto», reflexiona. El chico que vive enamorado de su profesión le ha dado voz a un grupo de personas valientes, y esa valentía la refleja arriba del escenario.

Comentarios

comentarios

Notas de interés

Sandra De Ugarte – Entender al Río

‘Juanito De Ugarte Memorial Scholarship’ es la beca que ella fundó en 2015 para honrar ...