/jquery.cycle.all.js
Campaña Adidas BURST
Inicio > Actualidad > Las buenas siempre ganan

Las buenas siempre ganan

Por Andrea Chavez

Deborah Gautier es la primera mujer coronada con el campeonato sudamericano de jiu jitsu en Brasil. Además, es entrenadora de niños en este deporte. Su reto del 2016 es viajar a Estados Unidos para competir en el mundial. Aquí su lucha.

IMG_3619 RET

Madre e hija pelean en el piso. La pierna de una de se enreda en el cuello de la otra mientras se oyen jadeos. Una sonrisa en sus rostros hacen la escena macabra y cualquiera que no lo viera pensaría en violencia doméstica, cuando es todo lo contrario. En esa pelea existe el amor que profesa una maestra a su discípula. Las dos cierran los ojos, se entregan a la lucha, y al final, alguien se rinde.

Deborah Gautier, la mamá, acaba de ganar el campeonato sudamericano de jiu jitsu en Brasil. Kyra, su hija, de nueve años, es campeona nacional del mismo deporte y ha participado en ocho torneos ganándolos todos. Esta tarde, para las fotos, han decidido hacer una demostración relajada. Hace unas semanas, sin embargo, la presión, la preocupación y la ansiedad dirigían los días de Deborah. La historia empieza así.

IMG_3627 RET

La balanza marcaba sesenta y un kilos cuando Deborah Gautier se pesó. Estaba a una semana de viajar para  competir en el Campeonato Sudamericano de Jiu Jitsu en Brasil. El horror se marcó en su cara: se había inscrito en la categoría 58,5 kg. de peso y tenía que bajar tres kilos y medio en menos de siete días. Se paralizó. No podía dejar atrás tal oportunidad: tenía encima el auspicio del Colegio Roosevelt, la admiración de sus hijos y, sobre todo, la de sus aprendices.

Un huevo duro y media taza de avena por la mañana, un filete de pollo a la plancha y ensalada por la tarde, y solo un huevo pasado por la noche, durante siete días, fueron la fórmula perfecta para despedirse de tres kilos y medio. Se moría de hambre, y en vez de ejercitarse, solo caminaba todo lo que podía por las largas calles de Sao Paulo. La dieta resultó, y, al final del torneo, se llevó la medalla de oro.

FUERZA MAESTRA

Siempre tuvo alma deportista. Cuando salió del Roosevelt en 1996 ya había probado varios deportes: muay thai, spinning, kickboxing y box, pero fue cuando terminó su carrera de Ciencias de la Comunicación en la UPC, cuando se dio cuenta que solo quería dedicarse al deporte. Fue en el año 2001, en Florida, cuando se dio cuenta que el jiu jitsu era lo que quería hacer de por vida.

IMG_3652 RET

Un día, mientras entrenaba en Miami, en la escuela One Dragon Martial Arts, su profesor le propuso ser maestra de niños. Fue así cuando descubrió su otra pasión: la educación del jiu jitsu para pequeños. Comenzó dando clases de kickboxing en nidos, y al regresar al Perú, decidió que esa era su misión. «En Florida los campeonatos eran muy grandes, los niños entrenaban desde pequeños y eso fue lo que me gustó. Yo quería hacer algo así. Cuando llegué a Lima me metí a la universidad a estudiar ciencias del deporte y aposté por los niños. Empecé a dar clases en mi colegio, el Roosevelt, y luego acondicioné un espacio en mi casa para formar a mis ninjitas, como los llamo», relata con una sonrisa.

Deborah fue la pionera en traer una escuela de jiu jitsu para niños al Perú. Al igual que todas las artes marciales, este deporte les da disciplina, seguridad y enseña al niño a defenderse sin hacer daño al otro. «Desde el primer día son conscientes de que es un deporte muy fuerte y que solamente puede ser usado para el bien. En el karate y en el taekwondo hay golpes, puñetes y patadas, en el jiu jitsu no. Lo que busca el niño es establecer el control de su compañero, llevándolo al piso con lances, entradas en piernas tipo lucha y hacer que se rindan si les hacen bullying».

IMG_3758 RET

La entrevista llega a su fin y Deborah sigue luchando con su hija en el piso de goma que cubre su gimnasio de La Molina. La pequeña Kyra es el reflejo de su madre, y continúa haciéndole llaves, palancas y lances. Mientras los flashes se disparan y el sol hierve las piedras que conducen al taller, las luchadoras, madre e hija, lucen felices en su lucha.

Comentarios

comentarios

Notas de interés

Reina de Corazones

Texto: Lucía Espinoza / Fotos: Oliver Lecca Tabata Fernandez-Concha es actriz y productora general en ...