/jquery.cycle.all.js
Campaña Adidas BURST
Inicio > Lifestyle > Deporte > [AS 189]Pasión todo terreno

[AS 189]Pasión todo terreno

6

Para Alexis Hernández, correr el Dakar, el rally raid más extremo y célebre del mundo, requiere tres condiciones: presupuesto, preparación física, y sobre todo, voluntad, la determinación de llegar al podio y campeonar. Fue así cómo alcanzó el séptimo puesto del Dakar 2016 Argentina-Bolivia en la categoría de cuatrimotos, haciendo historia entre los pilotos nacionales.

Por Diego Olivas Arana /Fotografías de Oliver Lecca

1

ITEA comunicaciones / Andrés Lino

Durante el Campeonato Sudamericano del 2014, Alexis sintió miedo. Conducía su cuatrimoto bajo el tórrido cielo diurno de las dunas de El Nihuil, con una temperatura de cincuenta y cinco grados, cuando el agua se le terminó. Avanzó con fe, pero siete horas después, carente de bebida, con el traje de piloto, los guantes y el casco cubriendo la totalidad de su cuerpo, Alexis convino en detenerse. Descendió por una pendiente arenosa y se sacó el casco. Sufría un leve mareo, su respirar se aceleraba y una sed salvaje lo invadía. Estaba completamente deshidratado. Recordó casos de pilotos desmayados o muertos en el desierto y supo que debía parar. Pronto una camioneta que televisaba la competencia lo socorrió, brindándole agua. Solo así pudo continuar. En el Dakar, el miedo se traduce en la idea de abandonar la carrera. Que suceda algo que te deje fuera. «Es un miedo que yo llamaría necesario, pues te ayuda a tomar decisiones que antes no considerabas, a solucionar lo imposible». Kilómetro a kilómetro, la experiencia ha ido moldeando al cuatrimotista.

Alexis Hernández [31] estudió ingeniería industrial y comercial en la universidad San Ignacio de Loyola. Cuando no está en su cuatrimoto, trabaja en la empresa de transportes de la familia, Seratra; o pasa tiempo con su esposa y Lucas, su hijo de un año. Melómano empedernido, colecciona discos originales y suele escuchar su Dakar playlist en los enlaces más largos de la carrera, para motivarse. Piensa que su pasión por los fierros y los deportes extremos viene de sus padres, especialmente el lado materno: su padre es un piloto retirado de helicópteros del ejército, su madre corría tabla en La Herradura, sus tías practicaban downhill o karate, su abuela fue campeona de velódromo. «Mi sangre competitiva se remonta a ellos, la mía va siempre sobre ruedas».

5

2

ITEA comunicaciones / Andrés Lino

Su trayectoria con los fierros comenzó a los once años, en 1995, junto a su hermano mayor y su hermana menor, en cuatrimotos. Fue campeón nacional de las competiciones locales Enduro, Moto Rally y Quadcross. Luego se introdujo en el circuito Dakar, iniciándose en los Dakar Series, la carrera anual preliminar al Dakar: el 2012 ganó el Dakar Challenge Desafío Litoral; el 2014 quedó segundo puesto de los Campeonatos Sudamericanos Rally Cross Country y Dakar Series Sudamérica. Participaría con Honda Racing en las competencias del gigante Rally Dakar: 2013, Lima-San Miguel de Tucumán-Santiago de Chile; y 2014, Rosario-Salta-Valparaíso. El 2015 decidiría no presentarse al haberse roto el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha el año anterior, en el campeonato sudamericano. «Decidí parar. A veces es mejor dar un paso atrás para luego dar dos adelante». Ciertamente, así fue. Tras la cirugía y con la terapia física, al mes ya caminaba, a los tres montaba bicicleta y medio año después ya competía en la cuatrimoto.

Aquella voluntad inquebrantable que lo curó prontamente, lo llevaría al Rally Dakar 2016 Buenos Aires-Salta-Rosario, celebrado en enero. Allí ganó la cuarta [Jujuy-Jujuy] y quinta [Jujuy – Uyuni] etapas, los especiales más largos del Dakar [450 y 530 kilómetros, respectivamente], siempre en su Yamaha Raptor 700R. Se ha consagrado así como el único piloto nacional en ganar tales niveles de forma consecutiva, figurando dentro de los diez primeros en la clasificación general, el séptimo puesto con sesenta y cinco horas, veintiún minutos y veinticinco segundos. Alexis contempla la posibilidad de participar en el próximo Dakar Series en Marruecos, en mayo. «Ahora toca fijarse un nuevo reto: llegar al top cinco del Rally Dakar 2017», señala entusiasmado.

En el último Dakar 2016, Alexis se detuvo en el pueblo de Belén, algo desanimado por su performance en aquel día del certamen, cuando un niño lo interceptó. «¡Alexis Hernández! ¡Te estuve esperando con mis amigos todo el día para que firmes mi remera!», le gritó. El pequeño de nueve años se llamaba Fernando y Alexis era su héroe. Se aproximó y le obsequió un pañuelo que suele usar al conducir su quad. Se tomaron una fotografía. De pronto, detrás del niño, surgió uno, otro y otro más. Fernando echó a llorar de la emoción, mientras Alexis pensaba en su reciente hijo y rememoraba su infancia, sus anhelos de conocer a los pilotos estrella. Todos tenían carteles con el número de Alexis, el 265. Un grupo de amigos del colegio aguardaba su llegada y le prometía entre aplausos y vítores que lo encomendarían a la Virgen para que lo proteja el resto de la carrera. Una feliz perplejidad se dibujaba su rostro. Cinco minutos inmortales en la vida de Alexis.

Conducir la cuatrimoto sobre el vacío dorado de las dunas o las faldas rocosas de las montañas. Atravesar árboles, ramas, camiones, motocicletas, zorros, vacas, llamas, vicuñas. Todo sucede bajo una extraña y deliciosa premura. Alexis vive una sublime libertad hacia lo insólito. Afirma que es algo parecido a la primera vez que manejas una bicicleta a los cinco años, o que viajas en un avión, o sales con una chica. Ignoras lo que acontecerá, pero te diviertes, eres extrañamente feliz. Una incertidumbre que lo fascina, como cada etapa del Dakar en su quad.

 

 

Comentarios

comentarios

Notas de interés

Soluciones ecológicas

Texto: Martín Hernández / Fotos: Oliver Lecca Carolina Taboada es creadora de ‘Ecologics’, una empresa ...