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Vania Kilimajer: Pasión a flor de piel

Vania Kilimajer es tatuadora profesional, oficio que aprendió durante la dura pandemia y que ahora ejerce desde Kvbo, su propio y hermoso estudio en Miraflores. Publicado: 8 de febrero de 2024

Vania responde el teléfono para hablar con Asia Sur, y sorprende su amabilidad pues ha interrumpido por unos minutos su luna de miel que la está pasando en Europa junto a Gianfranco, su esposo. Ella se casó hace poquito, en diciembre nomás.

Por lo que nos cuenta, Gianfranco no es solo su compañero de vida sino una persona importante en su carrera como tatuadora, oficio al que se dedica actualmente por completo y que tuvo su génesis en 2020, el duro año del covid-19.

“Estudié 3 años fotografía y en la pandemia empecé a tatuar, en verdad como una distracción para pasar el tiempo y encontré todo un mundo que me encantó. En verdad me incentivó en esto mi esposo, él me dijo que un tiempo en el que no había mucho que hacer era perfecto para aprender”, cuenta Vania.

La chica tiene 28 años y un talento descollante para el dibujo en piel humana, pero que tuvo que ir puliendo con paciencia y constancia. Durante todo el 2020 y parte de 2021, fue ensayando con agujas y tinta sobre superficies de naranjas o piel sintética.

Así, Vania aún recuerda la primera vez que grabó una imagen imborrable sobre la piel de una persona. 

“Mi primer tatuaje se lo hice a un amigo quien, por cierto, fue quien me hizo mi primer tatuaje cuando tenía 15 años. Cuando mi amigo se enteró de que yo estaba aprendiendo, me hizo jurar que él tenía que ser el primero en ser tatuado. Le tatué un escarabajo en la pantorrilla, me demoré muchísimo y estaba muy nerviosa”, cuenta Vania.

“Durante todo el 2020 y parte de 2021, fue ensayando con agujas y tinta sobre superficies de naranjas o piel sintética”

DELGADA LÍNEA

Una vez perfeccionada en su arte, en 2022 Vania inauguró Kvbo, su propio estudio de tatuaje ubicado actualmente en Miraflores y donde ella es una de las artistas junto a otros cinco más. Su esposo se encarga de la gerencia.

Muy activa en redes sociales (en Instagram cuenta con más de 11.000 seguidores), Vania muestra una imagen muy hogareña y apacible, distinta a la que se suele tener como estereotipo sobre un tatuador.

“A veces en reuniones, cuando conozco gente nueva y les digo que soy tatuadora, se sorprenden porque quizá esperan que tenga ese estilo rudo que se cree que tiene un tatuador, pero me gusta ser como soy, no ser un estereotipo. Creo que cada vez hay más mujeres tatuadoras y eso es muy bonito”, afirma la artista.

Si habla de su estilo, Vania afirma que lo que más le gusta es hacer diseños “fine line”, es decir tatuajes de líneas muy delgadas y tenues que requieren un alto nivel de concentración.

Asimismo, confiesa que ha encontrado en el tatuaje una forma de conectar con la gente, sobre todo con mujeres mayores -incluso de 60 o 70 años- con quienes se siente a gusto al darles confianza frente a sus temores de hacer algo que por años no se atrevieron.

“Que las personas me confíen algo tan importante como sus propios cuerpos es de lo más bonito que hay en este mundo”, dice ella, envidiablemente feliz.

“Vania inauguró Kvbo, su propio estudio de tatuaje ubicado actualmente en Miraflores. Su esposo se encarga de la gerencia”

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