/jquery.cycle.all.js
Campaña Adidas BURST
Inicio > Personajes > Editor invitado > EL ARTE DE [EMPEZAR A] VIVIR

EL ARTE DE [EMPEZAR A] VIVIR

Tres años han pasado desde que el taller de Marcelo Wong ardió en llamas y perdió gran parte de su trabajo. Tres también desde que nació Ignacio, su hijo, cuyo nombre significa ‘nacido del fuego’. Nuestro editor invitado habla acerca de la ‘resiliencia’, aquella idea que lo llevó a reinaugurar su galería y continuar con su sueño de artista, y del amor por su familia, esa llama que nunca ha de apagarse.

1

«Tres años después hemos apagado los últimos rezagos de las llamas», dice Marcelo Wong. Su galería en la avenida La Mar, Miraflores, es otra. Como él. «Pensé que con la exposición Resiliencia [presentada en el 2014] iba a pasar la página, pero no sucedió. Ahora es diferente; la inauguración de la galería marca un punto de partida desde donde empezaré a enfocarme en otros proyectos».

¿Cómo fue empezar de nuevo desde las cenizas?

Las experiencias que se presentaron luego del incendio fueron más duras que el incendio mismo. Tuvimos robos muy grandes de personas de mucha confianza, por ejemplo. No pudimos mantener el grupo. Nos vimos en el aire. Aquellas decisiones que tomamos después del incendio fueron importantes para decidir si continuábamos.

¿La decisión fue sencilla?

Tuve mucho tiempo para pensar. Esto nunca lo conversé mucho con Maja [su esposa] porque hubo cierta inseguridad mía. Hoy la gente cree que reconocer errores o miedos es signo de debilidad. Yo no lo veo así. Poder exteriorizar la duda me ayudó a tomar la decisión. Cuando empecé a decir a Maja: «No sé si esto es lo que quiero», surgió la gran pregunta: «Entonces ¿qué haremos?». Porque ya no solo involucraba temas laborales, sino también de familia y economía. Me daba miedo responderme eso, pero era algo que no podía hacer solo.

Y encontraste en ella un apoyo.

Sigo aprendiendo que es importante una palmadita en el hombro o decirte que estás bien. Eso es importante para la pareja.

¿Además de la reconstrucción de este espacio, perseguías algo más?

Sí, los últimos dos años antes del incendio empezaba a sentirme muy atrapado por todo. Quería hacer un cambio. Eso incluía tener un hijo. Cuando llegas a cierto punto y has cumplido con ciertas metas y viajes, te preguntas ¿qué más quiero hacer?

¿Con tu carrera?

No del todo. Pienso que hay un momento en el que nada te sabe como antes. Quizá porque la proyección en ese momento no tiene que ver con lo profesional, sino personal. Sientes que necesitas dar un paso más, comprometerte. Vivir junto con una persona, casarte.

¿Y aquella decisión fue así de sencilla desde el inicio?

No, cuando conocí a Maja le dije que no creía en el matrimonio. No lo veía necesario para sentirme realizado. Y dos años después estaba arrodillado pidiéndole la mano.

¿Afectó esto tu forma de pensar?

Es gracioso porque siempre existe presión social. Y cada vez que venía esa presión me decía: «No creo en el matrimonio». Pero luego me preguntaba por qué no lo hacía, y no podía responderme la pregunta.

¿Te inventabas excusas para no decidir?

Sí, las que tiene cualquier persona: voy a perder la libertad, por ejemplo. Aunque esa es la más tonta al final.

¿Sientes que tu relación ha cambiado?

Sí, una relación cambia cuando se acepta públicamente el compromiso. Decir «Vamos a comprometernos» es otra cosa.

¿Eso acarrea nuevos miedos?

Siempre estará el miedo a no querer fallar.

Siempre comentaste que querías un hijo. Han pasado tres años y ya lo tienes.

Sí, y quiero tener otro, pero es difícil. Ignacio es hiperactivo. Se parece a mí cuando era niño.

2

¿Cuál es el mejor regalo que le puedes dar?

Algo tan importante como el tiempo. En mi caso hay una lucha interna con el trabajo; a veces soy adicto a este. Eso es lo más difícil. Me encanta trabajar, pero también pasar tiempo con Ignacio. Y es importante que él tenga a sus padres en la primera etapa de su vida, porque las cosas que está viviendo solo sucederán una vez.

¿Qué es lo que te ha enseñado él?

Cuando nació mi hijo, llamé a mis viejos para decirles lo mucho que los quería. Me disculpé por todos los problemas por los que habíamos pasado. Cuando tienes un hijo, te das cuenta de lo ingrato que pudiste haber sido cuando eras joven.

Entonces ¿la vida es un ciclo?

Sí, y cuando eres papá te das cuenta de lo que no podrías haber logrado de no ser por tus padres. Veo a Ignacio y pienso que el día que él haga lo mismo, porque lo hará, lo entenderé. Cómo es la vida, ¿no? Tú das todo para que mañana más tarde te pasen como si fueras cualquier cosa. Es la ley de la vida. Y es importante poder comprenderlo.

¿Esa preocupación por la familia la has heredado?

Aunque no lo creas, yo no era tan familiar. No lo valoraba mucho; iba poco a las reuniones. Estaba metido en mis rollos. Antes del incendio era de las personas que nunca tenían tiempo. Y vivía así. Ahora trato de tener tiempo para todo. Yo sé que podemos estamos a mil todo el tiempo, pero no se acaba el mundo. A nosotros no se nos acabó el mundo; se nos ha abierto mucho más.

Perder algo importante en tu vida te obliga a ponerte en perspectiva. ¿Qué importancia hay en no tener nada?

Cuando no tienes nada, valoras más las cosas. Te haces más fuerte. Mi papá, por ejemplo, vino de una familia muy humilde. No tuvo mucho. Y él fue muy riguroso con lo que nos dejaba tener y lo que no.

¿Existe un riesgo en dar todo?

Eso me da un poco de miedo. Pero ahora los tiempos han cambiado. Es complicado negar algo cuando todos lo tienen y existen formas tan fáciles de acceder a ello.

Superar el incendio ha sido un reto grande; la paternidad mucho más. 

La paternidad y el incendio nos dejaron en un lugar donde comprendimos la importancia de estar bien, de tener a nuestro hijo sano. Y pudimos vernos y nos preguntamos si queríamos seguir con esto, con este sueño. Nos ayudó a comprender que no hay nada más importante que la familia, que hacer lo que te gusta y compartirlo. Vivir para complacer a otros es absurdo.

Comentarios

comentarios

Notas de interés

Conductor con cancha

Michael Succar es conductor de ‘El Show de Goles’ y deportista por naturaleza. Próximo a ...